La radiofrecuencia es un procedimiento no quirúrgico utilizado principalmente para reducir la flacidez de la piel, disminuir arrugas o tratar el dolor crónico. Funciona mediante la aplicación de ondas de radio que calientan las capas profundas de la piel o tejidos, lo que estimula la producción de colágeno o bloquea señales nerviosas del dolor, según el objetivo del tratamiento.
Es un método seguro, no invasivo, sin necesidad de cortes ni anestesia, y generalmente no requiere tiempo de recuperación.